CUEVAS

LAS TRES CUEVAS.


Situada entre la cara norte del Cap Vermell y la playa de Font de Sa Cala, encontraremos una pequeña cala completamante virgen y bien protegida cuyo lado sur constituye una de las mejores inmersiones de la zona, las tres cuevas de la Punta des Morrás. La naturaleza del fondo de esta cala es pradera de Posidonia hacia el exterior y grandes rocas cerca de la orilla, todo ello salpicado de zonas de arena y cascajo, a una media de 15 metros de profundidad descendiendo hasta 18 cuando avanzamos hacia el Este. Si fondeamos cerca de la cala, haremos el recorrido de Oeste a Este encontrando tres cuevas de tamaño parecido y una impresionante formación rocosa que consiste en varias grandes columnas de piedra de unos 4 metros de diámetros que se alzan paralelas desde los 15 metros hasta unirse en una especie de bóveda de catedral a unos metros de la superficie. La primera de las cuevas está escondida tras un gran saliente rocoso en forma de punta y es ancha y poco profunda. Su suelo de arena fina va descendiendo a medida que entramos y el ambiente circundante se va oscureciendo. Unos 20 ó 30 metros hacia levante veremos la segunda cueva, algo más pequeña que la anterior pero con dos cámaras.

  En esta cueva en muy importante moverse lentamente manteniendo el equilibrio hidrostático para no remover el fondo con nuestras aletas, ya que el fino sedimento se levanta fácilmente y nos podríamos llevar un susto cuando al dar la vuelta solo veamos una nube de partículas en suspensión que nos oculta el camino de la salida. Existe un pasadizo que comunica la primera y la segunda cueva, pero es desaconsejable intentar pasar a través de él ya que es extremadamente estrecho (Un buceador corpulento no podría pasar) y bastante largo. Si hubiera alguna obstrucción sería muy complicado dar la vuelta. La tercera cueva es algo menor que las anteriores y de configuración muy simple. Sin embargo la naturaleza del sedimento depositado en el fondo es similar a la anterior.

   Al salir de la tercera cueva, si seguimos un poco hacia levante, encontraremos la caprichosa formación de columnas que tantas posibilidades estéticas darían a un fotógrafo submarino, y que nos servirán como referencia para ir dando la vuelta y dirigirnos hacia nuestra embarcación no sin antes echar un vistazo a unas grandes rocas que se sitúan cerca de esta “catedral”, hacia el Norte. En esta inmersión es fácil encontrar algunos ejemplares de la variada fauna que puebla las zonas oscuras y rocosas en el Mediterráneo como reyezuelos, meros, corvallos, cabrachos, e invertebrados como nudibranquios, cigarras de mar (Conocidas en Mallorca como cigalas) y otros pequeños crustáceos típicos de las cuevas submarinas como todo tipo de pequeñas gambas.

 


La Cueva del diablo


El Cap Vermell

 


Cueva de la Lucerna

 


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